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TRES EJEMPLOS DE CONTRATOS
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Ejemplo 1) La rueda arquetípica de Maeve

Maeve es una madre soltera de cuarenta y tantos años, es astrónoma y estudió astrología. Después de elegir los doce arquetipos que componen su grupo de apoyo personal, creó su carta de origen como se muestra en la.

Maeve quería averiguar a través de la orientación de su rueda las razones que la habían llevado a escoger su profesión, así que se preguntó: «¿Qué experiencias y contratos me han hecho escoger mi actual ocupación?» Maeve trabajó con las casas y arquetipos relacionados con el Narrador, modelo que había escogido porque el mito y la fábula son el vínculo que une su vida como científica y su estudio de la conciencia de los planetas. Con el fin de que sus descubrimientos astrológicos fueran más inteligibles para sus colegas, Maeve solía explicárselos en forma de historia. Había escogido el Narrador como primer arquetipo objeto de análisis por su importante papel en el concepto que tenía de sí misma.

CARTA DE ORIGEN DE MAEVE

Vivo en un lugar mítico —dijo—. Siempre he querido vivir una vida fuera de lo común, y uno de mis primeros recuerdos es que un día les dije a mis padres que iba a aprender a volar. Este deseo despertó en mí cuando tenía nueve años,y soñaba con viajar al espacio.Por eso, cuando mi Narrador se situó en la octava casa —recursos de otras personas—,me pareció bastante lógico. Siempre me había servido de las investigaciones científicas de otras personas. Además, creo que este arquetipo es la causa de que sea una mujer abierta de miras. A todas las personas que conozco les pregunto si han tenido alguna experiencia extraordinaria, me encanta escuchar historias increíbles.

El último año de colegio, la clase de Maeve fue de excursión al planetario; supo entonces que quería ser astrónoma. Al elegir su familia de arquetipos, escogió el Mago porque «ésa es la parte que me pone en contacto con mi profesión; cuando estudio el cielo, me siento como un Mago».Ya que analizaba el porqué de su elección profesional decidió que ese arquetipo sería el siguiente en su análisis. Al darse cuenta de que su Mago se había situado en la décima casa (máximo potencial), descubrió algo importante en la interacción entre la elección de su profesión y su naturaleza interior.

Esta unión ratificaba lo que yo creía que era mi profesión —afirmó— que es la investigación de la «psique» de los planetas dentro del mundo científico. Los planetas son seres vivos, no simples bolas inertes que dan vueltas alrededor del Sol. Comunican su esencia a nuestras psiques, y hablan con nuestros espíritus. Como creo tan firmemente en esto, empecé a estudiar astrología. La combinación de estas dos ciencias es como el descubrimiento de la clave mística del universo.

Maeve también admitía que se había encontrado con el lado oscuro del Mago, esa parte de ella «que a veces desea que la investigación de algún importante científico fracase, porque sería una prueba de que la ciencia pura y dura no tiene todas las respuestas. No me gusta admitirlo, pero tampoco me avergüenza. Así es como me siento, y lo más vergonzoso sería negarlo». Esta afirmación es un ejemplo de un momento crucial en el aprendizaje de la interpretación del contrato mediante la ubicación de los arquetipos.Tu deseo de enfrentarte a los aspectos más ocultos de tu carácter y con los que te sientes menos cómodo será lo que te ayudará a obtener una imagen completa de la dinámica de tu contrato.

El Saboteador de la tercera casa representaba la pasión de Maeve por comunicarse desde que era joven, pero también era una advertencia.

Decir a los demás que creía que todo el universo es una entidad que se comunica podría desviar la trayectoria de mi carrera y socavar mi reputación profesional. Me enfrenté a ese temor cuando estaba en la escuela; en lo más profundo de mi corazón sabía que tendría que arriesgarme a recibir la respuesta del mundo exterior. Eso me hizo desarrollar la autoestima desde muy joven. También me ayudó a ver que los demás sabotean su imaginación porque no pueden concebir que la vida sea algo más de lo que tienen delante de sus narices.

El arquetipo de la Prostituta de Maeve estaba en su segunda casa (valores vitales). Cuando inició su trayectoria como astrónoma, antes de estar interesada en la astrología, su objetivo era tener éxito en su especialización: el estudio de los asteroides. Pero una vez que empezó a estudiar astrología, sintió una pasión que «los académicos puros jamás le transmitieron» y descubrió que, tal como había supuesto, sus colegas se comportaban de forma crítica. Se dio cuenta de que tendría que limitar su entusiasmo a lo que ella llamaba «el campo de la astronomía alternativa» o arriesgar su seguridad económica. «Al final, mis valores estuvieron en peligro —comentó—.Tuve que preguntarme si estaba dispuesta a venderme o ser fiel a mi visión espiritual del universo.» Maeve pensó en la cantidad de ideas que podía transmitir a la conservadora comunidad científica tradicional.

La Prostituta le dio una nueva perspectiva de la primera casa, donde su ego estaba gobernado por el Loco. Maeve creía que este arquetipo era la representación de alguien que la protegía en su búsqueda de la verdad, porque un Bufón puede tener apariencia inofensiva. «Debe de ser el poder más fuerte que poseo —afirmó— y, sabiendo que el Bufón está a mi servicio, trabajo con su ayuda. Como sé que eso es cierto, tiendo de forma consciente a usar un vestuario bastante limitado, es una de las formas en que se oculta mi Bufón. La gente no espera que alguien con mi aspecto esté interesado en el tema de la inteligencia psíquica planetaria.» Maeve reconoce que las personas abiertas de miras que conoce y que aceptan su peculiar ocupación no suelen ser personajes poderosos, ante los cuales necesite tener una apariencia de indefensión. Maeve admite: «Me encanta que la gente piense que estoy'"haciendo el loco".»

La presencia del Sirviente en la cuarta casa, que gobierna el hogar, en un principio desilusionó a Maeve, porque al igual que muchas otras personas, asociaba ese arquetipo con el servicio a los demás. Como madre y profesional sentía la necesidad de transmitirle a su hija «lo importante que es ser autosuficiente», que a primera vista parece justo lo opuesto a ser un Sirviente. Maeve escogió este arquetipo porque es así como imagina su relación con Dios. «Aunque el hogar representa no sólo la casa donde vivo, sino también la morada interior donde reside mi alma.Y desde ese punto de vista, soy una Sirviente de mi alma y la responsable del cuidado de su hogar.»

El Peregrino en la quinta casa (creatividad y buena suerte) era la combinación perfecta para Maeve, porque el Peregrino representa la búsqueda de un nuevo terreno, que es el lugar donde se encontraban gran parte de sus energías creativas; además, ella siempre se sintió afortunada al realizar un esfuerzo de esa clase, ya fuera en el aspecto profesional o en el personal.

Algunos de mis miedos más profundos también se encontraban en esta combinación de fuerzas —añadió—. El miedo a que mi creatividad desapareciera o a que mi trabajo no aportara nada, por ejemplo.También temía arrepentirme, el día en que me planteara en qué habría invertido mis energías creativas, de no haber cursado unos estudios más convencionales. Algunas veces me he sentido como una profesional «a medias» por estar más interesada en la astrología que en la astronomía, que considero una ciencia de segunda fila.

Maeve también teme dejar de tener suerte. «He sido muy afortunada en esta vida. Me encanta lo que hago, tengo una hija maravillosa, amigos maravillosos y una enriquecedora relación con mi espíritu. ¿Se puede ser más afortunado? Pero todo eso podría cambiar, y pienso bastante en ello. Me pregunto qué ocurriría si el Peregrino dejara de tener suerte.»

Hace unos cuatro años le diagnosticaron una depresión crónica. Maeve creía que la causa era su obsesión por la perfección y una forma de ser que no le permitía cuidar de sí misma tanto como quería. Su médico le sugirió un tratamiento con medicación, pero Maeve creyó que, si tomaba antidepresivos, no se recuperaría. «Me comprometí a recuperarme sin ayuda —dijo— o, pensándolo mejor, me comprometí a "liberarme" de esa situación; no podía considerarlo una enfermedad. No era más que una situación que debía cambiar.» Con el Libertador en su casa de la profesión y la salud, Maeve descubrió que había intentado curarse sin ayuda. Libertadores clásicos como Simón Bolívar, Gandhi o Nelson Mándela tuvieron la fe suficiente para luchar en cualquier circunstancia, incluso cuando el fracaso parecía inminente. Al igual que esos personajes históricos, Maeve no se permitiría el «lujo» de tener pensamientos negativos ni derrotistas. Se liberó del diagnóstico de depresión crónica emitido por la medicina convencional y realizó grandes avances para recuperarse de la depresión por su cuenta.

Trabajar con los arquetipos y las casas de esta forma también ayudó a Maeve a descubrir modelos repetitivos. Según ella: «Puedo decir que nací para "liberar" las percepciones de muchas personas sobre el funcionamiento del mundo físico y poder enseñarles otra realidad. Conozco la energía que corre por mis venas, y sé que estoy interesada en cambiar las realidades, no a las personas. Si transformas una realidad, la gente no tiene más remedio que apuntarse al cambio.»

Puesto que una depresión puede ser una crisis espiritual, analizamos la novena casa de Maeve (espiritualidad), donde se había situado la Niña, para poder explicar su curación. Maeve percibió un conflicto de inmediato, porque no se identificaba con la «idea de relación paternofilial con Dios» característica de gran parte de la religión convencional. «No confío al ciento por cien en el comportamiento de Dios como una niña que confía ciegamente en su padre. Aún creo en la existencia de "minas" ocultas y en que algún día descubriré que Dios me ha convertido en la presa de una eterna cacería.» Pese a ello, Maeve reconoce que, para ella, la imagen paternofilial representa dependencia, a la que teme. «Tengo miedo de que el poder de Dios recaiga sobre mí —afirma—- y, aun así, me maravilla, al igual que a una niña, lo sorprendente de las estrellas y los planetas, y lo que creo que lo Divino me entregó como parte de mi trabajo. Me rebelo contra la imagen del padre benévolo que permite que tantos niños de la Tierra sufran y soporten la crueldad humana.» 0

La «gran necesidad espiritual» de Maeve de descubrir un orden divino en el universo se enfrentaba continuamente con sus «profundos miedos y confusiones espirituales»; esto y su lucha por conseguir la perfección podrían haber contribuido a generar su depresión. Ella admitía sentirse vulnerable como una niña en las cuestiones espirituales. Al enfrentarse al lado oscuro de sus sentimientos, logró disipar algunos de sus temores, al igual que un niño olvida su miedo a la oscuridad cuando encendemos una luz de noche. Maeve interpretó la presencia de la Víctima en la duodécima casa (relación con el mundo) como la señal de que su aspiración evitaba que las personas fueran víctimas de la ignorancia: «Tengo la esperanza de que, cuanta más verdad haya en el inconsciente global, más fácil será para la gente mejorar su vida.» También reconocía que se enfrentaba a la posibilidad de convertirse en Víctima en su relación con el mundo si sus ideas le impedían continuar con la profesión que había escogido. Este arquetipo nos impulsa a actuar de forma adecuada para evitar convertirnos en víctimas.

La diosa Sofía (sabiduría) en la casa del inconsciente de Maeve precisaba poca explicación o ejercicio de introspección, porque Maeve se veía a sí misma como una especie de energía de Sofía en el mundo: «En casi todas las situaciones me hago la pregunta ¿Qué es la sabiduría? Quiero vivir una vida en la que aprenda, dé, comparta y crezca.» Desde que tuvo uso de razón, se imaginó como «una mujer poderosa. Sofía es mi inspiración, y atribuyo a su "existencia" la motivación de mis pasiones intelectuales».

Cuando Maeve confeccionó su carta, quiso analizar el conflicto que sentía por la motivación de ser científica y su fascinación por una aparente exploración «en absoluto científica» sobre la conciencia de los planetas. Puesto que anhelaba el triunfo en el mundo académico, ese conflicto la hacía actuar de forma beligerante con sus colegas, a los que consideraba estrechos de miras y de quienes creía que se sentían amenazados por sus peculiares teorías. Ese problema de su lado oscuro acabó por extenderse a la relación que tenía con sus hijos. La interpretación de su carta de origen le permitió tener una visión más completa de cómo encajaba su elección profesional en su Contrato Sagrado. Si Maeve hubiera abandonado el análisis en ese momento, su vida se habría enriquecido. Sin embargo, el hecho de interpretar su rueda muchas más veces, analizando los diversos aspectos de su vida y otras relaciones, le aportó una comprensión aún más enri-quecedora de la totalidad de su contrato. Al igual que haces al analizar un poema para captar su significado más profundo, cada vez que leas tu rueda descubrirás nuevas correspondencias y conexiones de las que no eras consciente. Ahora, dejaremos a Maeve y pasaremos al caso de otra persona que recibió un tipo de orientación bastante diferente relacionada con su profesión.

Ejemplo 2 )  La rueda arquetípica de Byron

Al igual que Maeve y la mayoría de personas que asisten, a mis talleres, Byron decidió que la primera interpretación con ayuda de su rueda estaría relacionada con su profesión. Byron es actor y ha interpretado una infinidad de papeles secundarios en varias películas, incluidas algunas bastante conocidas. Empezó a actuar en el instituto, asistió a cursillos intensivos de interpretación y, más tarde, consiguió pequeños papeles en obras de Broad-way y películas de Hollywood. Como el típico actor principiante, Byron también trabajó de camarero y esperó que la gran oportunidad le llegara en cualquier momento. Su rueda arquetípica está representada en la Figura 8.

Tras elaborar su carta, Byron dijo: «Cada uno de estos modelos y las experiencias que puedo asociar con ellos tienen más sentido ahora que los veo en el contexto de un viaje vital preestablecido.»
De niño, Byron fue violado por un vecino. Debido a ese trauma, quiso investigar en primer lugar su arquetipo del Niño. El hecho de que el Niño estuviera en su cuarta casa (el hogar) fue para él tan sorprendente como revelador, espiritualmente hablando. La violación no sólo estaba presente en sus recuerdos infantiles y lo «avergonzaba», según sus propias palabras, sino que, además, había sido el sentimiento predominante en su juventud. No fue hasta los treinta y tantos cuando Byron tomó conciencia de la gran influencia de la vergüenza en su forma de ser y de que debía hacer algo al respecto. Al elaborar su rueda arquetípica, empezó a comprender el potencial constructivo de todo lo ocurrido.

 LA CARTA DE ORIGEN DE BYRON

Cuando pienso en qué me he convertido, como persona y como actor —dijo—, me doy cuenta de que la experiencia de la violación fue el «acto necesario» que impulsó todos los compromisos positivos que he adquirido en mi vida. La vergüenza que sentía como consecuencia del abuso sexual aumentaba la vergüenza por ser lo que era, sobre todo cuando me di cuenta de que era gay en la adolescencia. Durante mucho tiempo creí que era homosexual porque a los seis años me habían sodomizado, y por eso, tenía que ocultar esa parte de mi vida.

Cuando Byron conoció mejor su esencia espiritual y descartó esa asociación, según él, empezó a pensar en la vida en un contexto más amplio:

«Como gay, tengo un espíritu de respeto hacia el género humano, y la dignidad es mi forma de marcar la diferencia en este mundo.» Esta visión más amplia también lo llevó a convertirse en actor. «Como un actor es alguien que oculta su verdadera identidad tras la máscara de un personaje —dijo—, podía representar papeles que reflejaban lo que yo era en realidad y lo que experimentaba, y el público jamás sabía que estaba interpretando mi verdadera personalidad. Para mí era un gran alivio; en cierto sentido, era una especie de terapia teatral.» Debido a su profesión, Byron decidió analizar al Actor, situado en su casa de los valores vitales. «Esa combinación es muy significativa en mi caso —afirmó—, porque manifiesto mis valores en escena. Transmito mensajes sobre mi forma de ser y mi forma de entender la vida a través de mis personajes. Está claro que no soy una superestrella (aunque me gustaría serlo), pero incluso en los papeles secundarios que interpreto consigo ser quien soy.»

El Guerrero en la casa de la profesión y la salud de Byron es una contrapartida perfecta para el Actor, porque él entiende su profesión como un medio para luchar por la igualdad de derechos de la comunidad gay. Aunque también entiende su dedicación a esa causa como una cuestión curativa, porque cree que uno de los factores que contribuyen al contagio del sida en la comunidad gay es la vergüenza. «A pesar de no tener la imagen del típico Guerrero (no soy el clásico machote), mi espíritu es el de un luchador —me dijo—. «De niño tenía miedo porque no podía protegerme. Tal vez, mi Guerrero necesitaba que mi necesidad de él lo despertara, porque no podía confiar en que nadie cuidara de mí.» Puesto que su padre lo veía como un chico callado, sedentario y débil, jamás le dio el apoyo que necesitaba, lo cual lo obligó a confiar en sí mismo. Al reconocer esto por primera vez, Byron logró perdonar a su padre, ya que hasta entonces había creído que su única influencia había sido negativa.

A Byron le encantaba tener el arquetipo del Hedonista en la tercera casa (expresión del yo y fraternidad), porque sentía que transmitía el mensaje de que se debe disfrutar de los placeres y riquezas de la vida. .. Creo que todos los momentos de la vida son útiles, y ¿por qué íbamos a sentirnos motivados sólo por el miedo? Eso es una ridiculez. En algún instante decidí que ya estaba harto de recordar los momentos tristes de mi vida. Cambié de barrio y empecé a vivir una vida en compañía de artistas y a disfrutar de la buena comida, del buen vino, del gran teatro, de la literatura, de los viajes... todo lo que hacía que me alegrara de estar vivo. Dios sabe que ya había tenido experiencias de sobra hasta el día del Juicio. Sin duda, el lado placentero de la vida es el mejor. En cuanto empecé a moverme en lo que yo llamo «los círculo de Osear Wilde», empecé a amar lo que era.

Fue en ese momento cuando el Diletante despertó en Byron, y el hecho de que ese arquetipo apareciera en su casa del matrimonio y las relaciones era el reflejo de su pasión por las conversaciones interesantes, el ingenio y las personas excéntricas. El Diletante también influyó en la organización de su educación, ya que escogía las asignaturas en la facultad tras hacerse preguntas de este tipo: «¿Cómo sería pensar igual que Osear Wilde o Dashiell Hammett o entender las grandes obras musicales?» En ese momento, Byron empezaba a comprender mejor cómo los aspectos de su personalidad de Hedonista y Diletante, que también podrían considerarse desde un punto de vista negativo, habían conspirado para ayudarle a liberarse de la imagen adversa que tenía de sí mismo y que había combatido desde los seis años.

Byron descubrió que la Prostituta y el rey Midas estaban relacionados en «una especie de dúo». La Prostituta en la casa de los recursos de otras personas y la herencia representaba claramente la forma en que alguien perteneciente al mundo de la interpretación puede venderse por dinero. Byron creía que había sido excluido del testamento de su padre por ser homosexual.
Cree que vendo mi cuerpo y que me dedico a la prostitución —afirmó—.Veo constantemente que los grandes beneficios económicos en el mundo del espectáculo se reparten ente las personas que hacen favores sexuales —y aunque quería crear oro para sí mismo, no lo hizo— al estilo típico del lado oscuro del rey Midas. Veo el mundo como si fuera mi ostra, y quiero tener éxito y ser asquerosamente rico. Mi Hedonista lo necesita para ser feliz. Pero quiero ser un rey Midas benévolo, y utilizar esa riqueza para ayudar a los demás. Desde un punto de vista simbólico, trabajo para descubrir el oro en todo el mundo, que es mi interpretación del modo en que el rey Midas influye en mi forma de ver el mundo.
Ver el hecho de haber sido desheredado de modo simbólico ayudó a Byron a olvidar parte de la amargura que le provocaba el rechazo de su padre.

El hecho de que la Víctima gobernara su inconsciente (duodécima casa) parecía casi axiomático, dada su traumática experiencia infantil. Tras responder las profundas preguntas relativas a su rueda, Byron fue capaz de ver el aspecto positivo de su Víctima. Gracias al victimismo que caracterizó sus años de juventud, según afirmó, había descubierto su yo interior.

No sé si habría querido estudiar de forma tan apasionada mi psique de no haber sido una víctima durante la infancia. Me horrorizaría haberme convertido en una víctima eterna. Por eso, me siento agradecido por tener ese arquetipo en el inconsciente, ya que he decidido no volver a sentirme como una víctima nunca más. Cada vez que un nuevo miedo intente manipularme sin que me dé cuenta, la Víctima saltará de inmediato a mi mente consciente. Como gay dedicado a destruir la sensación de victimismo en mi comunidad, parte de mi contrato consiste en modificar el inconsciente colectivo y el impacto del arquetipo de la Víctima en nuestra calidad de vida.

Byron sentía una fuerte atracción por el arquetipo delVampiro, en parte, porque la necesidad que tiene este personaje de ocultar su identidad era equiparable a su necesidad de ocultar su homosexualidad. Además, el poder delVampiro tiene una gran carga erótica, y Byron debía reconocer su costumbre de alimentarse de la energía de los demás. Le sorprendió muchísimo que el Vampiro estuviera en la casa del máximo potencial, pero tras pensarlo con detenimiento, decidió que:

Nunca habría conseguido trabajar en lo que quería si hubiera permitido que los prejuicios del mundo exterior contra los homosexuales hubieran «succionado» mi alma. Los pensamientos son tan vampíricos como las personas, y los pensamientos negativos sobre ti mismo te succionan el espíritu y la vida. Para alcanzar mi máximo potencial tenía que batallar —utilizar mi Guerrero— contra cualquier pensamiento negativo generado por mi falta de autoestima desde que era niño.Y lo digo con la mano en el corazón, cualquiera de esos pensamientos podría haber acabado conmigo. Creo que sanar a la Víctima que hay en mí y en otras personas es como acabar físicamente con un vampiro.

Ver el potencial positivo del arquetipo delVampiro ayudó a Byron a comprender la presencia del Saboteador en su casa de la creatividad y la buena suerte.Tenía miedo de que su buena suerte en la vida fuera saboteada por su identidad sexual. «La vida de un homosexual no está precisamente llena de relaciones estables —dijo—. Me daba miedo no tener la oportunidad de ser feliz, ni de tener una relación romántica.» El Saboteador alertó a Byron de la necesidad de ampliar las oportunidades que tenía de enamorarse. Incluso en otro aspecto, este arquetipo le advertía de que estaba saboteando su felicidad amorosa al encarnar el prototipo de soltero que vive sin compromisos y medir su realización por el número de parejas que tenía.

Lo opuesto a ese tipo de vida, o el antídoto contra ella, se encontraba en el terreno más importante para Byron: el Amante de la primera casa, que gobierna el ego y la personalidad. Como quería dar la imagen de alguien que cree que «el amor puede formar parte de la vida de cualquiera», podía ver los riesgos de confundir cantidad con calidad. «Es parte de mi misión —afirmó—: transmitir que creo en el amor para inspirar a los demás.»

Byron escogió el arquetipo de Adonis porque cree que el cuerpo masculino es bello, aunque, en un principio, le sorprendió que este arquetipo se encontrara en su casa de la espiritualidad. Esta combinación parecía contradictoria hasta que la examinó con mayor detalle.

Creo que el Adonis que hay en mí, mi forma física, es un reflejo del Dios que sé que está en lo más profundo de mi ser —concluyó Byron—. No es una casualidad que el dios mítico Adonis represente mi espiritualidad, porque nada me da más inspiración o fuerza para vivir. El hecho de que creyera que ningún aspecto de mi masculinidad era aceptable durante tanto tiempo hace que esta unión tenga aún más sentido para mí.

Al contemplar el holograma que acababa de completar, Byron pudo ver su rueda arquetípica como un «reflejo perfecto» de su carrera.

Puedo asociar casi todas is relaciones con estas casas, además de innumerables experiencias, y ver cómo y por qué han ocurrido. En cuanto al tema de la violación, habría preferido no tener esa experiencia, pero ocurrió y punto. Muchos de los momentos maravillosos de mi vida son fruto de esa vivencia. Saber que formaba parte de mi contrato y que estaba destinado a extraer una lección de ello lo convierte en un momento mucho menos doloroso. Es más, creo que he descubierto la forma de aceptar esa experiencia como parte de mi vida. Es increíble lo mucho que me ha ayudado este proceso a sentirme feliz y satisfecho con mi existencia tal como es.

Ejemplo 3 )La historia de Mickey el Mago

Después de elaborar la rueda arquetípica de Mickey el Mago, la persona con la que concluiré este capítulo, encontré una historia bastante parecida a su vida. Tal vez valga la pena hablar de ella en este momento, aunque solo sea para demostrar que una historia tan increíble como la de Mickey no es inconcebible ni inaudita.

En el Tíbet, entre los siglos xi y xii, unos trescientos años antes de que el budismo llegara a ese reino de la montaña de manos de un maestro y mago procedente de la India llamado Padma Sambhava, el hombre conocido como Milarepa nació en el seno de una familia adinerada. Todo indicaba que su destino sería una vida confortable y convencional, pero al cumplir siete años, su padre cayó gravemente enfermo. Consciente de que no se recuperaría, el patriarca reunió a su familia para celebrar un último encuentro. Después de hacer prometer a sus parientes que cuidarían de la propiedad hasta que Milarepa y su hermana crecieran, murió. Sin embargo, unos malvados tíos se quedaron con el dinero y se lo gastaron, y obligaron a Milarepa, a su hermana y a su madre a ser sus criados. Sus parientes los maltrataban y solían golpearlos.

Animado por su madre, Milarepa se convirtió en un maestro de la magia negra tras estudiar con un lama versado en el arte del mantra y aprender conjuros que le daban el poder de provocar granizadas. Milarepa utilizó esta habilidad para enviar una tormenta a la casa donde sus malvados tíos celebraban una numerosa reunión familiar. La casa se derrumbó; murieron treinta y cinco personas. La granizada descendió hasta el pueblo y acabó con las cosechas. La madre de Milarepa estaba encantada con el poder mágico de su hijo, pero Milarepa sentía un gran peso de conciencia al haber causado tanta muerte y destrucción. Por miedo a que el único resultado de sus actos fuera la reencarnación en un reino infernal para su madre y para él, decidió contrarrestar sus maldades convirtiéndose en buda. Milarepa pasó arduos años de estudio y prácticas bajo la tutela del gran maestro tibe-tano Marpa. Con la misma determinación y destreza con la que se había dedicado a la magia negra, Milarepa estudió hasta convertirse en el más destacado yogui de la historia delTíbet.En reconocimiento a la mala suerte de este personaje, Marpa le dio un nuevo nombre: el Caballero de la Gran Magia.

Los paralelismos entre esta leyenda, que millones de budistas de todos el mundo aceptan como una verdad de las escrituras sagradas, y la vida de Mickey quedarán claros a continuación. Conocí a Mickey en un taller celebrado en México, donde había estado encarcelado unos veinte años antes por tráfico de drogas. Desde entonces, su vida había cambiado por completo, y se había convertido en un mago profesional de éxito. Además de los arquetipos de la Prostituta, la Víctima, el Saboteador y el Niño herido, los compañeros arquetípicos de Mickey eran el Mago, el Rebelde, el Ladrón (Robin Hood), el Caballero, el Narrador, el Actor, el Ermitaño y el Sanador. Después de trabajar con él durante un tiempo, me resultaba difícil distinguir las fuerzas combinadas de los arquetipos de Mickey porque actuaban como un equipo muy unido. En primer lugar, Mickey conoció el lado oscuro de casi todos sus modelos arquetípicos, hasta que percibió el aspecto espiritual de todos ellos en una epifanía que experimentó mientras le estaban pegando en la cárcel. En el caso de Mickey no analizaré por separado cada relación arquetipo-casa como lo he hecho con Maeve y Byron, sino que me limitaré a contar su historia. Puedes ver sus arquetipos en la Figura 9.

 LA CARTA DE ORIGEN DE MICKEY EL MAGO

Mickey creció en Chicago, su padre lo maltrataba constantemente y le pegaba hasta hacerle sangrar. Mickey interpretó la presencia de su Niño herido en la décima casa como indicativo de que, dado el entorno emocio-nalmente negativo y destructivo de su juventud, su psique estaba formada por heridas casi en su totalidad. El hecho de que este arquetipo representara su máximo potencial constituía una alineación espiritual casi perfecta, porque Mickey se dedica en la actualidad a ayudar con su magia a «los niños heridos», y les enseña que, ante todo, la esperanza y el amor propio son dos de las formas más elevadas de magia divina que el cielo nos otorga.

Para sobrevivir a su brutal infancia, Mickey se escapó de casa cuando su familia se mudó a la Costa Oeste, y a los diecinueve años se sumergió en la cultura de la droga de Santa Cruz. Cuando Mickey habla sobre su vida a partir de ese momento, utiliza dos voces: la del Ladrón y la del Mago/Embaucador. El arquetipo del Ladrón de Mickey se situó en la primera casa como reflejo de su personalidad, y dado que se había forjado una identidad como traficante y Mago desde muy joven, el hecho de que el Ladrón fuera el arquetipo que representaba su ego no podía ser más apropiado. Por lo que respecta al Mago/Embaucador, que se ubicó en su casa de la espiritualidad, Mickey desarrolló su notable talento y, de inmediato, utilizó su lado oscuro reflejado en los trucos que le ayudaban en su ocupación como traficante. Sin embargo, al final, el Mago que llevaba en su interior se convirtió en su más firme guía espiritual, e inspiró su transformación y lo impulsó a dedicarse a la magia para entretener a los niños e infundir esperanza a los pequeños que necesitaban ayuda.

Los padres de Mickey bebían y fumaban, pero Mickey se convirtió en consumidor habitual de marihuana y cocaína. «No quería ser un adicto como ellos —decía en broma—, quería tener mi propia adicción.» Mientras trabajaba en el mundo de las drogas, conoció a un famoso mago y payaso de la localidad llamado Hocus Pocus (Cari Hansen), que tenía su propio programa televisivo en una cadena local. Mickey escuchó por primera vez el peculiar acento danés de Hocus Pocus en la calle mientras hacía algunos trucos de magia improvisada para los niños que pasaban. Mickey descubrió los movimientos de prestidigitación y los ensayó delante del espejo hasta que consiguió que le salieran bien. Entonces, se acercó a Hocus Pocus para enseñarle lo que había aprendido. El mago quedó impresionado por la habilidad y el entusiasmo de Mickey —y por su tacto al no revelar sus trucos en público— y lo adoptó como aprendiz de mago durante los cinco años siguientes.

Mientras aprendía a ser mago profesional, Mickey también se formaba como aprendiz de traficante y ladrón. Empezó como traficante «local» y trabajaba sobre todo para financiarse su consumo diario, pero se «graduó» y llegó a trabajar en la parte mexicana donde administraba la plantación y la recolecta de la primera cosecha de marihuana. En esta empresa, el lado oscuro del Brujo de Mickey se convirtió en su mejor aliado junto con el de la Prostituta, ambos alineados en la quinta casa. Uno de los aspectos de la vida gobernados por la quinta casa es la creatividad, por no mencionar la suerte. Para Mickey y su ocupación, ambas eran esenciales. En las pequeñas poblaciones de montaña de Oaxaca, donde estaban las mejores plantaciones de marihuana, ningún pueblerino había visto antes a un mago y creyeron que los trucos de Mickey eran obra de un brujo, nombre con el que conocían al chamán o mago de la localidad. La prestidigitación de Mickey maravillaba tanto a los niños corno a los adultos de la comunidad y, a cambio de sus trucos, le ayudaron a él y a su equipo de traficantes a crear una red para obtener las mejores drogas y encontrar las rutas más seguras para sacarlas del país. Mickey vendió su talento, que es una manifestación típica del arquetipo de la Prostituta.

Lo irónico de la vida como Brujo de Mickey fue que los lugareños de Oaxaca, que lo veían como un chamán suramericano, creyeron que también tenía poderes curativos. «De pronto, esa gente empezó a traerme a sus familiares enfermos —dijo—. No sabía qué hacer, pero no podía hacerlos enfadar ni desilusionarlos. Mis colegas me dijeron que hiciera lo que hacen los evangelistas de la tele: imponerles las manos.Y eso hice, ¡y de repente esa gente empezó a curarse! Entonces no podría ni haberlo imaginado, pero eso fue una especie de ensayo de lo que hago ahora.» El arquetipo del Sanador de Mickey está es su duodécima casa, que gobierna el inconsciente. El último don con el que Mickey hubiera relacionado esa etapa de su vida era la capacidad curativa, ya que sabía que no sólo utilizaba a la gente, sino que utilizaba drogas. Aun así, bajo su rebelde psique de la cultura de la droga subyacía un espíritu en proceso de crecimiento. A pesar de las decisiones que tomó, el lado oscuro del Mago, el Niño herido, la Víctima y todos los demás compañeros arquetípicos estuvieron presentes en el transcurso de su misión.

A punto de cumplir treinta años, Mickey fue detenido y encarcelado por tráfico de drogas en una cárcel mexicana. Durante los tres años de encarcelamiento, recurrió a la oración en busca de consuelo y empezó a practicar yoga. En esa situación, Mickey descubrió al Ermitaño que llevaba en su interior, el arquetipo que gobierna su segunda casa, los valores vitales. Tras su larga experiencia en soledad durante el encarcelamiento, en la actualidad comenta: «Nunca había estado solo, tuve tiempo para pensar. Rezaba mucho, y sé que esto puede parecer raro, pero me hice vegetariano. En las cárceles mexicanas los internos tienen que comprarse la comida, no es como aquí.» La comida que suministraba el Estado era tan escasa que Mic-key se reunió con algunos internos vegetarianos para cultivar una huerta en los terrenos de la prisión. «Decidí cambiar de dieta —afirmó—. Cuando estaba en prisión, cambiaron todos mis valores.»

Cuando Mickey hablaba de esos tres años, yo no podía evitar pensar en san Juan de la Cruz, que escribió sus poemas sacros más exquisitos durante su periodo de confinamiento en una prisión de Toledo acusado por los funcionarios eclesiásticos. Mickey estaba en un santuario espiritual, simbólicamente hablando, y al aprovechar el verdadero poder de esos lugares (sin importar dónde estén situados ni qué sean una prisión o el paraíso), inició un proceso de transformación espiritual. Al final, su vida espiritual se convirtió en lo más valioso para él.

En la cárcel los guardias locales sintieron curiosidad por sus habilidades como mago y le pedían que actuara para ellos. Algunas veces lo despertaban en mitad de la noche a golpe de culata. «¡Brujo! ¡Un truco!», le decían. La naturaleza de Embaucador de Mickey lo inspiró para hacer un estrambótico número de prestidigitación con ayuda de un interno con el que esperaba asustar a los supersticiosos guardias. Corría el año 1971, y ese interno en particular, que sin duda se había adelantado a su tiempo, llevaba un imperdible prendido en el pene. Una de las veces que los guardias pidieron a Mickey que les hiciera algún número de magia, avisó a su compañero, les enseñó a los guardias un imperdible, se lo puso en la mano y lo hizo desaparecer. En ese momento, gracias a una señal que le hizo Mickey, su compinche empezó a gritar de dolor al otro extremo de las celdas donde estaban. Cuando los guardias acudieron corriendo para ver qué ocurría, el hombre se bajó los pantalones y les enseñó el imperdible que le atravesaba el pene. «Cuando lo vieron, echaron a correr como alma que se lleva el diablo», dijo Mickey. No volvieron a molestarle.

Pero los guardias no eran el problema más grave de Mickey. Como uno más de los catorce únicos prisioneros norteamericanos de la cárcel, tuvo que luchar por sobrevivir entre los 3.500 internos restantes, la mayoría de los cuales pertenecían a bandas determinadas. «Siempre nos estaban chinchando, provocándonos para pelear —afirmó—. Nos odiaban. Era fácil sentirse como una víctima, porque lo éramos.» No resulta sorprendente que el arquetipo de la Víctima de Mickey estuviera en la sexta casa y se manifestara en su ocupación, puesto que fue el trabajo lo que lo había llevado a prisión. Durante su tercer año en la cárcel estalló una revuelta que fue la rebelión carcelaria más grave del México de la época. «Todo eran asesinatos —confesó Mickey—.Vi cómo mataban a la gente a palos y la quemaban viva.» Una semana después, la revuelta por fin fue aplacada  , y Mickey,junto al resto de prisioneros norteamericanos, fue trasladado a otra prisión, donde planearon una fuga que implicaba la promesa de que, si los atrapaban, dirían que el punto de encuentro del resto era Puerto Vallarta.

Esa fuga estaba planeada para el Cinco de Mayo, la festividad que conmemora la victoria del Ejército mexicano en el siglo xix. Mickey fue el último en salir por la vía de escape, y el primero al que detuvieron. Lo llevaron a una habitación de la prisión y allí le pegaron. Cualquier guardia que permitiera la fuga de prisioneros, tendría la obligación de cumplir el resto de su sentencia, lo que podría haber impulsado a los interrogadores de Mickey a golpearlo con más fuerza para obtener la verdad. En palabras de Mickey: «Si los guardias no encontraban a esos tíos, se quedaban con el culo al aire.» Lo obligaron a sentarse desnudo en una silla, donde lo golpearon hasta romperle varias costillas; una de ellas le sobresalía por debajo de la piel. Le pegaron con látigos para el ganado y lo marcaron con una picana incandescente. Después de esperar un tiempo prudencial para que su confesión resultara creíble, Mickey les dijo que los fugitivos se dirigían a Puerto Vallarta, como habían acordado. Los guardias enviaron una partida de hombres para atraparlos.

Me dejaron sentado en esa silla, cuando de pronto —dijo Mickey—, me invadió un sentimiento de compasión por los guardias. Reconocía el miedo que se reflejaba en sus caras. Recordé mi infancia y el miedo que me daba mi padre. Hasta ese momento, odiaba a los mexicanos. Había conocido a un par de tipos agradables, pero los despreciaba como nación.Y de pronto, lo único que podía sentir por ellos era amor y compasión. Perdoné a todos y a cada uno de esos guardias mientras estaba ahí sentado, desnudo, sangrando y medio muerto en una prisión mexicana.

Sin embargo, en el ínterin, atraparon a otro norteamericano, y durante el interrogatorio confesó a los funcionarios el verdadero lugar de encuentro de los fugitivos. Los guardias se dieron cuenta de que Mickey les había mentido, y les enfureció haber enviado a una numerosa partida de hombres para nada. «En ese momento sentí una cálida aura de color rojo intenso que rodeó la habitación justo antes de que se abriera la puerta.» Hasta entonces, no le habían pegado en la cara, pero en ese momento empezaron a pegarle con la culata de una pistola. Llenaron un cubo de agua y le pusieron los pies dentro, también metieron un cable eléctrico, y lo torturaron con terribles descargas que recorrían todo su cuerpo. En ese momento, Mickey no podía defenderse, y «murió». Entonces, tuvo una experiencia próxima a la muerte.

Entré en un túnel y vi una luz hermosa. Me recibió un ángel, pero no lo parecía, no tenía ni alas ni nada de eso. Me abrazó y me dijo que se alegraba de volver a verme. Luego escuché risas en el túnel y me di cuenta de que otras almas que no podían llegar a la luz por sí solas podían hacerlo con mi ayuda. Después me vi caminando junto a un río, y había muchas personas en la otra orilla. El río era muy profundo, pero yo veía el fondo, y el cielo era hermosísimo. Las flores y la hierba brillaban.Todo resplandecía. Entonces se me acercó una mujer y me tocó la mejilla. Aunque parecía de mi edad, me di cuenta de que era mi abuela. Pasé junto a un hombre que me miró con una sonrisa amable, y supe que era mi hermano que murió al nacer.

Se encontró en un edificio de techos altos y se dio cuenta de que la figura espectral que caminaba a su lado era el mismo ser que había visto una vez durante el año que pasó ingresado en el hospital cuando tenía seis años. «Los médicos creían que iba a morir —recordaba—, pero ese tipo siempre estaba conmigo en la habitación.Venía y me ponía la mano en el corazón y la cabeza, para consolarme. Me dijo que todo iba a salir bien. En ese momento, me dijo que tendría que volver porque aún no había completado mi misión.»

Mickey no quería volver, porque explicó que los guardias lo iban a matar de todos modos. Pero el ángel le dijo que tendría «protección» y que conseguiría sobrevivir.

Lo siguiente que recuerdo es que estaba en mi cuerpo tendido sobre un charco de sangre —dijo—. Los dos guardias estaban discutiendo sobre quién me había matado, porque ninguno de los dos quería cargar con la culpa. Lo primero que se me ocurrió fue que parecían tres títeres burlones, y eso me hizo reír. Al escucharme, supieron que estaba vivo. Me llevaron a rastras hasta la celda y me tiraron contra una muro, eso me dejó aturdido. Después, recuerdo que otro norteamericano al que habían atrapado me estaba limpiando la cara mientras me preguntaba por qué tenía tanta sangre. Cuando empecé a contarle que me habían dado una paliza de muerte, me di cuenta de que habían desaparecido todos los moretones, ni siquiera se veía la costilla que antes sobresalía. No me quedaba ni una sola herida.

Cuando el prisionero norteamericano escuchó lo ocurrido, le aconsejó a Mickey que nunca se lo contara a nadie, porque creerían que estaba loco. «Quedé tan impresionado que oculté lo ocurrido durante muchos años y sólo lo reconocía en sueños. Sin embargo, el arquetipo del Saboteador seguía teniendo mucha influencia en mí —admitió Mickey—.Al salir de la cárcel, incluso volví a fumar porros y a esnifar coca porque quería evadirme de mis pensamientos.» Pese a ello, el Saboteador empezó a manifestar su lado positivo, lo que le hizo interesarse por la lectura de libros que le abrirían la puerta de la senda espiritual. Eran libros sobre misticismo, nutrición y curación. También empezó a cuidar su físico; tomaba las mejores vitaminas e inició un programa de ejercicios. Incluso en la actualidad, ya con cincuenta años, Mickey patina cinco kilómetros diarios, sigue una dieta rigurosa y tiene un aspecto sorprendentemente saludable para alguien que ha maltratado tanto su cuerpo.

Después de salir de la cárcel mexicana y regresar a Santa Cruz en 1977, Mickey no escuchó las advertencias de su Saboteador interior. Sin embargo, en 1984, había dejado de vender drogas y había empezado a reconducir su vida. Conoció a una mujer, inició una nueva relación y tuvo un hijo. Entonces, recibió la llamada de un antiguo amigo y consumidor de drogas que le rogó que le «pasara» algo como paliativo para una enfermedad. Aunque Mickey tuvo el presentimiento de que allí había gato encerrado, decidió ayudar a ese hombre. Lo que no sabía era que su amigo había sido víctima de una redada de narcóticos y que les había ofrecido a los agentes entregar a Mickey y a otra persona a cambio de que fueran más indulgentes con su pena. La redada puso en peligro no sólo el matrimonio de Mickey y su recién creada familia, sino su trabajo y su posición en la comunidad. «Cuando ese tipo me llamó —comentó Mickey—, mi intuición me gritó que no lo hiciera, pero no la escuché.»

Al someterse a diversas pruebas espirituales relacionadas con el poder, en el preciso instante en que Mickey empezaba a descubrir el nuevo sentido de su fuerza interior (que se manifiesta de muchas formas, incluida la intuición), el antiguo «poder» se puso de manifiesto, como si se tratara de un examen divino. «¿A qué poder responderás —le preguntaron— al interior o al exterior?» Como si hubiera estado en dos mundos, escuchando dos voces, Mickey desatendió el consejo de su Saboteador que se expresó en la psique para protegerlo. Aunque pueda resultar irónico, el Mago fue traicionado por el Embaucador de otra persona.

Tras intentar defender su inocencia sin éxito, Mickey fue encarcelado en la prisión Soledad de California. Durante su estancia allí, se hizo amigo de los guardias y estudió para conseguir una licenciatura. Además, se dedicó a ofrecer charlas a los delincuentes infantiles. Les contaba su vida para ayudarlos a seguir el buen camino. «En lugar de intentar asustarlos, como pretende el programa estatal de prevención de la delincuencia mediante las vi-sitas de los jóvenes a prisión —comentó Micky—. nosotros intentamos conmoverlos y mostrarles cómo afecta a sus seres queridos lo que han hecho.» Sus arquetipos del Actor y el Narrador lo ayudaron a conmover a los niños. «Cuando terminaba de contar mi historia, todos estaban llorando. Incluso los guardias, que ya la habían escuchado antes, me decian que siem-pre los hacía llorar.«Trasladaron a Mickey al pabellón de seguridad minima se convirtió en miembro de los Payasos de Soledad, y organizó clases para enseñar magia al resto de internos. Se dio cuenta de lo revitalizante que era utilizar su talento interpretativo para inspirar a otras personas en lugar de usarlo para manipularlas, que era su especialidad en su época de traficante de drogas. El arquetipo del Actor de Mickey gobernaba en su octava casa, y representaba los recursos de los demás y los asuntos legales. «Era buenísimo manipulando a los demás para conseguir que hicieran lo que yo quería. Supongo que podría decirse que usaba los recursos de los demás en mi beneficio. Todavía manipulo a la gente: la embauco para que vea lo mejor de sí misma.»

Cada arquetipo tiene una manifestación positiva, y el Ladrón de Mickey experimentó una transformación a partir de su lado oscuro. En cierto modo, representaba al Robin Hood que robaba a los ricos para compartir su botín con los pobres. «Incluso cuando era traficante —confesó—, tomaba una parte de mis ganancias y echaba un sobre lleno de dinero a algún buzón del Ejército de Salvación, o hacía una donación anónima a alguna persona del barrio que la necesitara. En esa época no creía en Dios, pero tenía la sensación de que debía hacer algo para compensar el karma negativo que generaban mis actividades.» Incluso hoy en día, que no practica ningún tipo de actividad ilegal y no gana ni por asomo tanto dinero como antes, sigue dedicando gran parte de su tiempo a las actuaciones de magia para niños.

El arquetipo del Caballero de Mickey se situó en la undécima casa, su relación con el mundo. Su reflexión sobre esta relación fue que se trataba de una suma perfecta de la unión de todos sus compañeros arquetípicos:

Soy un Caballero de Dios. Mi objetivo es servir a los demás y conseguir que sientan la grandeza de Dios. No creo en el concepto cristiano de Dios, pero empiezo cada día dando gracias al Señor y prometiéndole que estaré a su servicio.

Cuando cuento mi historia, la gente suele decir: «¡Menudo karma que te ha tocado!» Pero ahora creo que ese karma no nos ocurre a nosotros, sino que ocurre por nosotros. Si de verdad crees que Dios te ama, no vuelves a ser una víctima jamás. El incidente ocurre para darnos una oportunidad de encontrar el mejor camino hacia nuestro objetivo principal. Me siento tan amado que no creo que Dios me envíe nada que no me beneficie o me ayude a evolucionar. Me siento como un niño en Navidad a la espera de abrir los regalos. Me costó mucho llegar a pensar así, sinceramente. Mi canción favorita cuando estaba en la cárcel de México era el tema de los Rolling Stones You Can't Always Get What You Want (No siempre se puede tener lo que uno quiere).

Hace un par de años, Mickey abrió un club llamado Magic Pack, donde ofrece números de magia y enseña trucos a niños con enfermedades graves. En esa época su actuación recibía el nombre de La Magia de Mickey. Su verdadero nombre era Mickey Thurmon, pero los n ños lo llamaban Mickey el Mago, y se quedó con ese mote. «Me sentía tan honrado por esos niños —afirmó— que decidí conservarlo y utilizarlo como nombre artístico.» En la actualidad, Mickey el Mago reparte su tiempo entre las actuaciones de magia para los niños, las clases de magia y su trabajo como sanador en la comunidad de Santa Cruz. Ha disminuido el tiempo dedicado a su lucrativo negocio de restauración inmobiliaria para dedicar más tiempo a la magia y a los niños. Aunque ahora gana menos dinero, no podría sentirse más satisfecho. «Así me siento un hombre rico —dijo como conclusión—. Soy un hombre rico. Antes ganaba mucho más dinero, pero ahora soy mil veces más feliz.»

Mickey describió su Contrato Sagrado con las palabras siguientes: «Estoy en esta vida para enseñar a las personas la magia de la compasión. Lo aprendí porque la he necesitado para sobrevivir, y todo lo que hago en la vida lo hago pensando en la compasión.»

 • Conexión a la tierra
 • Sanación y despejamiento duraderos del aura
 • Sé dueño de tu ruta vertebral
 • Mantenimiento de una casa psíquicamente despejada y segura
 • Despejamiento con rosas
 • Despejamiento de los chakras
 • Despejamiento de imágenes
 • Despejamiento de creencias, juicios, imágenes perfectas y formas de pensamiento
 • Acuerdos (contratos) psíquicos
 • Retirada de cordones
 • Estar en el tiempo presente
 • Encuentro con los Emisarios pleyadianos de Luz
 • Despejamiento y activación de la Plantilla Ka
 • Apertura de Canales Ka
 • Movimientos delfinicos
 • Remodelación Cerebral Delfínica mediante la imposición de manos etéricas
 • Cámara de sincronización Feme
 • Cámara lumínica interdimensional
 • Cámara de Transfiguración Cuántica
 • Cámara de Asimilación Acelerada
 • Cámara de Ascensión
 • Cámara de Sueño
 • Cámara de Reducción del Estrés
 • Cámara de Enlace Estelar Delfínico
 • Cámara de Realineamiento del Eje Divino
 • Cámara sin Tiempo y Espacio
 • Cámara de Sanación Emocional
 • Cámara Multidimensional de Asimilación y Sanación
 • Cámara de Unificación
 • Cámara Angélica y Arcangélica
 • Cámara Divino Femenino
 • Cámara Divino Masculino
 • Cámara Yin/Yang
 • Asimilación y sanación de las subpersonalidades
 • Cámara Lumínica de Armonización de Subpersonalidades
 • El encuentro con el Criador Interior
 • El encuentro con el Niño Interior
 • El encuentro con el Guerrero/Guerrera Interior
 • El encuentro con el Espíritu Interior
 • Equilibrio del escudo personal
 • Sanación mediante capullos
 • Despejamiento de rutas neuronales erróneas
 • Autosanación mediante la rejilla de Transfiguración Cuántica
 • Reorientación y Remodelación Celular
 • Recuperación de la Fuerza Vital en los alimentos
 • Encuentro y fusión con el Yo Superior
 • Alineamiento del Eje Divino con tu Yo Superior
 • El proceso de mantenimiento Ka
 • Cámara Lumínica de equilibrio Ka
 • Recomendaciones para unos ejercicios pleyadianos de Luz continuados
 • Descubre tu contrato sagrado ( Tu misión )
TRES EJEMPLOS DE CONTRATOS ( Misiones )
 • CONOCE TUS ARQUETIPOS
CONOCE EL POTENCIAL DE LAS 12 CASAS
 
 
 
 
 
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